Entrevista a Francisco Javier Olea por su nuevo libro “Mal de amores”

Hola. Hoy se publicó en El Mercurio un artículo que escribí sobre el nuevo libro del ilustrador chileno Francisco Javier Olea. Les dejo, además, la entrevista que sirvió de base para la nota. Fue una muy buena conversación, porque Olea es un tipo resimpático. Bueno, eso igual se sabes por sus ilustraciones. Lean no más 🙂

El Mercurio, Cultura. Miércoles 14 de noviembre 2012 (clic para aumentar)

“Mal de amores” es una recopilación de ilustraciones de tu blog “Oleísmos”, ¿cierto?

Sí, una recopilación temática, se podría decir.

Entonces, al hacerlas no pensabas que ibas a hacer un libro.

Sí, también

Ah. ¿En serio?

Sí, porque era un tema que me interesaba, por todos los polos, toda la carga que tiene, y toda la dualidad que existe, de algo muy feliz a algo muy triste, tiene todo un rango de emociones que es entretenido de abordar. Entonces, cuando llevaba un tiempo en el blog me dije: “trata de hacer al menos una vez a la semana un chiste sobre las relaciones de pareja para ir juntando material”. No me puse a hacerlas todas al mismo tiempo, pero sí fue algo programado.

¿Y piensas seguir haciendo libros temáticos?

Sí, me gusta el formato temático. Es como lo que hizo Quino, siempre. Y me entretiene, porque se puede armar algo más organizado de principio a fin. Se le puede dar una estructura al libro, y así no termina siendo una antología salpicada sino que se puede convertir en un cuerpo que tenga una relación de principio a fin. Darle un orden más cronológico, que es lo que traté de hacer con este libro, que está dividido en capítulos que van desde los primeros pasos de una sensación de amor hasta que termina con la muerte y el amor de viejos.

¿Y qué temática te gustaría abordar en tu siguiente libro? ¿Tienes alguna ya pensada que dar como adelanto?

Yo creo que tiene que ser un sentimiento universal, que dé para harto. Me gusta “la amistad”, ese podría ser. O “la pérdida”, “la depresión”, que son tan del mundo moderno, como “la soledad”, que también me interesaría abordar. De repente, viendo lo que ya tengo hecho, puedo decir si hay harto de tal tema. A veces hay que hacerle caso a lo que uno le sale. Pero en realidad no tengo seguro el tema del próximo. Todavía no.

¿Crees que “Mal de amores” refleja, de alguna manera, cómo son los chilenos en el amor?

No creo que sea tan criollo, porque no hay una búsqueda de identidad con respecto al sentimiento. Básicamente, más allá de mí experiencia en el amor, el libro se basa mucho en letras de canciones o en blogs. Por las mañanas entraba a Google y buscaba, no sé, por ejemplo: “Terminé con mi pololo”. Y me salían miles de blogs de niñitas que abrían su vida y sus corazones, y contaban sus historias de amor. Y de ahí sacaba información, o imágenes.

Esa iba a ser mi siguiente pregunta, cuál es tu método de trabajo.

Claro. Era un poco así. Porque todas estas cosas no me han pasado a mí. No soy tan intenso. Mi vida afectiva es mucho más tranquila que lo que aparece en el libro. Entonces tenía que buscar otras vidas y ahí las encontraba, en Internet. Está lleno de personas que cuentan sus rollos, que tienen diarios de vida públicos y creo que es muy entretenido encontrar esas intimidades. O, también, uno de repente conversa esas cosas con algún amigo muy cercano que te cuenta que está muy cagado porque terminó y no sabe qué hacer. Y ese material está ahí, al servicio de uno. Y bueno, eso. Letras de canciones, algunos poemas también, que tuvieran alguna relación.

¿Y anotas en alguna libreta las ideas que se te van ocurriendo a ti?

No. Soy cero sistemático. La verdad es que cuando llego al diario en la mañana empiezo a investigar un poquito hasta que aparece algo y lo empiezo a hacer.

Tratando de mantener un ritmo diario, me imagino.

Sí, todos los días trato de hacer una ilustración. Si no es sobre relaciones de pareja, hago algo de lo que encuentre. Trato de disciplinarme y encontrar algo todos los días. Más allá de algo trascendente como tema, hay muchas cosas, muchas talles que salen en el día. Está lleno. O sea, un todo el día está expuesto a eso. El chileno es muy bueno para cortar un tema o una conversación con un chiste y pasamos a otra. No somos de discutir cosas muy largas, no nos sentimos cómodos. Nos sentimos más cómodos cortando con chistes. Y bueno, en general voy tratando de agarrar esos, aunque en general el 80% son malísimos, pero igual hay un 20% bueno que a uno le queda dando vueltas y esos los registro en la cabeza y al otro día llego al diario y los dibujo. Si no tengo nada, si no se me ocurrió nada, me meto a Internet a buscar. De cualquier parte puede salir una idea.

¿Cómo te gustaría que los lectores vieran “Mal de amores”? ¿Cómo un libro de consejos, o como otro manual de estilo, quizás?

No, yo creo que me gustaría que en algún punto de toda esta línea se sintieran identificados no más. Que a lo mejor puedan encontrar las cosas que alguna vez no pudieron decir con palabras. Como todo esto es bien de emociones, de sentimientos, muy pocas veces se puede encontrar una imagen que represente lo que se está sintiendo en tal momento. La idea es ponerle visualidad a algo que es completamente de adentro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: