El verdadero rostro de la muerte

“La muerte difusa del presente no hace fácil encontrar su verdadero rostro. Pero hay que buscarlo, no tan solo en las humanidades, en las ciencias del hombre ni tan siquiera en los hospitales, en los asilos de ancianos o en los cementerios, sino más bien hay que captarlo subliminalmente en los medios de comunicación: en las canciones, en la TV, en la radio, en los filmes, en las novelas, en la publicidad, en el cómic”.

“La muerte. Transfiguración de la vida” (1998). Isabel Cruz de Amenábar.

Investigación UC

Razón de ser

“-¿Te has dado cuenta de que todas las máquinas tienen su razón de ser? -le dijo Hugo a Isabelle, recordando lo que había dicho su padre la primera vez que le había hablado del autómata-. Sus creadores las construyen para que la gente se ría, como este ratoncillo; para saber qué hora es, como los relojes; para que todo el mundo se asombre viéndolas, como el autómata… Tal vez sea esa la razón de que las máquinas rotas resulten tan tristes: ya no pueden cumplir con el propósito para el que fueron creadas.

Isabelle cogió el ratón, volvió a darle cuerda y lo dejó de nuevo en el mostrador.

-Puede que ocurra lo mismo con la gente -prosiguió Hugo-. Si dejas de tener un propósito en la vida es como… como si te rompieras.”

La invención de Hugo Cabret” (2007). Brian Selznick

novela gráfica

novela gráfica

Quisimos comunicarnos con Dios

“¿Cómo atrapar algo inmaterial? ¿Cómo confinar lo que parece ser el arquetipo de la Muerte? Al contrario de lo que podríamos pensar estas interrogantes no son nuevas. Alguien podría sugerir, sin lugar a dudas, que la historia de la humanidad no es más que el intento de comunicarnos con formas de inteligencia superior, estructuras inmateriales que prefiguran nuestro mundo. ¿Qué otra cosa son las pirámides sino gigantescos ataúdes en los que confinar a la divinidad? ¿No son precisamente las catedrales las grandes cajas de resonancia con las que quisimos comunicarnos con Dios? Lo que necesitamos es lo inverso a una catedral. Una bóveda en la que aislar el arquetipo, bloquear su influjo, acallarlo. Necesitamos el espejo de Chartres, un laberinto que no sólo pierda a quien se interne en sus senderos, sino que principalmente, desoriente a su único habitante”.

Mortis. Eterno retorno” (2011). Miguel Ángel Ferrada e Ítalo Ahumada.

novela gráfica

novela gráfica

El oxígeno del divino enfermo

“‘La partera ve a Dios exhalando entre las piernas de la hembra. El sepulturero ve a Dios inhalando desde el fondo de la tumba’. Este poema contiene una de las pocas verdades en las toneladas de literatura religiosa que tu pueblo produce, con encomiable y estéril entusiasmo”.

“Ygdrasil” (2005). Jorge Baradit.

novela

novela