Primer mini pequeño breve chiquitito cómic… (?)

(Honey, I’m home!) Hola! He vuelto. Después de tener botado este blog por MESES, hoy vuelvo a postear algo. ¿Que qué me pasó? Nada grave, sólo que he estado ocupado en… otras cosas. En fin, hoy les quiero mostrar un pequeño ejercicio que hice unos días atrás. Hace mucho rato que tenías ganas de hacer un mini cómic… o al menos intentar hacer uno. ¡Pero no lo hacía! Hasta que me decidí. Tenía que ser algo pequeño, simple, con poco diálogo. Bueno, al final fue sin diálogo. Más que nada era para practicar una secuencia de acción y expresiones faciales. Esto fue lo que resultó. (Clic en las imágenes para ampliarlas).

🙂

Entrevista a Jorge Montealegre, por su libro “Coré, el tesoro que creíamos perdido”

Ayer, 9 de marzo de 2013, se cumplieron 100 años desde el nacimiento de unos los más influyentes ilustradores chilenos: Mario Silva Ossa, conocido popularmente por su nombre artístico, Coré. Las ilustraciones de El Silabario, las numerosas portadas de El Peneca, y varios libros ilustrados, se cuentan entre la obra del artista, fallecido en 1950. En honor a su centenario, el periodista e investigador de la historieta chilena, Jorge Montealegre, publicó el libro “Coré, el tesoro que creíamos perdido”, y tuve la oportunidad de entrevistarlo y escribir este artículo, publicado hoy en el suplemento Artes y Letras del diario El Mercurio. El lanzamiento del libro es el próximo 21 de marzo, a las 12 horas, en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago de Chile (Metro Estación Central). A continuación les dejo la entrevista, en la que Montealegre, además, hace un positivo balance de la ilustración en Chile hoy.

El Mercurio, Artes y Letras. Domingo 10 de Marzo 2013. Coré (clic para ampliar)

El Mercurio, Artes y Letras. Domingo 10 de Marzo 2013. Coré (clic para ampliar)

“CORÉ, EL TESORO QUE CREÍAMOS PERDIDO” Entrevista a Jorge Montealegre, su autor:

DEVELANDO LOS MISTERIOS DE CORÉ

En honor al centenario de su nacimiento, la última publicación del periodista y escritor Jorge Montealegre recorre la trayectoria del emblemático ilustrador de El Peneca, y descubre los elementos más desconocidos de su obra. Montealegre, además, opina sobre el positivo momento que vive hoy la ilustración en Chile.  

Carlos Andueza

A fines de 1993, el periodista, escritor y poeta, Jorge Montealegre, revisó todas las revistas El Peneca archivadas en las bodegas de la Biblioteca Nacional. Instalado en una silla, pasó horas observando las ilustraciones hechas por Mario Silva Ossa, mejor conocido como Coré, y quedó asombrado. No sólo descubrió a un gran dibujante, sino un fantástico nuevo mundo, lleno de color, misterio y singulares personajes.

Pero descubrir a Coré desde el asombro es muy distinto a volver a él desde la nostalgia. Montealegre reparó en su obra ya de adulto, cuando conocerlo se había vuelto una necesidad para él, que además se dedicaba a investigar el humor gráfico chileno. En sus conversaciones con emblemáticos dibujantes, como José Palomo, Eduardo de la Barra, Hervi o Themo Lobos, el nombre de Coré emergía recurrentemente. El ilustrador había fallecido en 1950, a los 37 años, pero pese a su corta trayectoria, Montealegre se dio cuenta que el trabajo de Coré había influenciado a muchos humoristas gráficos, historietistas e incluso poetas. Varios de estos últimos, pertenecientes a la generación de los años 50, como Enrique Lihn, Jorge Teillier, Alfonso Calderón y Armando Uribe, habían escrito sobre el dibujante de San Fernando. Ellos, de acuerdo a los cálculos que luego sacó Montealegre, fueron niños que aprendieron a leer con El Peneca y que crecieron observando las imágenes creadas por Coré. Montealegre conversó también con ellos, y aunque él no consideraba a Coré como un humorista gráfico, la nostalgia de los poetas y de los dibujantes que lo recordaban terminó por convencerlo: debía explorar su fantástico mundo. Y entró a él a través de El Peneca.

La revisión de la emblemática revista chilena fue parte de la investigación que Jorge Montealegre llevó a cabo para la exposición “Coré, el tesoro que creíamos perdido”, que fue exhibida en la Biblioteca Nacional durante el verano de 1994. Se mostraron libros, revistas y obras originales de Coré, gracias al trabajo en equipo de la familia y amigos del ilustrador, coleccionistas privados y la Dibam. “En ese momento, me empapé de nostalgias ajenas y terminé aislando a Coré de su contexto histórico. La exposición mostraba a un Coré inmerso en su mundo mágico. Si hasta su casa, construida por él mismo, ¡parecía de cuento!”, asegura Montealegre. La exposición, que no tuvo catálogo, terminó con la devolución y dispersión de los objetos.

Ahora, veinte años después, Jorge Montealegre publica “Coré, el tesoro que creíamos perdido” (Ediciones Asterión), un libro que reúne el material exhibido en la Biblioteca Nacional, incluyendo los elementos más desconocidos del ilustrador, como sus caricaturas políticas o los versos ilustrados que realizó de adolescente.

El texto conmemora los cien años desde el nacimiento del ilustrador, fechado el 9 de marzo de 1913. Es un recorrido por la trayectoria artística de Coré, comenzando en su infancia, centrándose en los años en los que trabajó en El Peneca, bajo la dirección de su tía Elvira Santa Cruz, alias Roxane, y describiendo la industria editorial chilena a principios del siglo XX. El libro expone también un sinnúmero de ilustraciones que Coré realizó para distintos libros y revistas, como Wikén, El Silabario, y por supuesto, El Peneca.

Perteneciente a la colección La Castaña de Ediciones Asterión, es la cuarta publicación de Jorge Montealegre en esa serie después de “Von Pilsener, primer personaje de la historieta chilena” (1993), “Apariciones y desapariciones de Luis Jiménez” (2011), y “Nato, la sonrisa imborrable” (2012). Su lanzamiento se realizará el próximo 21 de marzo, a las 12:00 horas, en el Salón de Honor de la Universidad de Santiago.

Montealegre afirma que “la gran diferencia entre la exposición del 94 y este libro, que era una deuda que debía pagar en algún momento, es que en el texto Coré es un personaje que está contextualizado”.

-¿Qué elementos de la obra de Coré usted creyó necesario destacar en este libro?

“La selección de las ilustraciones la hice con la ayuda del diseñador gráfico Hernán Venegas, e intentamos reflejar una atmósfera, la atmósfera de misterio que empapaba la obra de Coré. Los baúles cerrados se repiten mucho. Las puertas y las miradas de soslayo de sus personajes. Me fije en eso: en todo lo que sugería que había algo más y que dependía de cada lector imaginar qué había allí. También en los adornos de metal que incluía en sus dibujos. Hay muchos elementos metálicos, de cerrajería y carpintería, que dan la impresión de que él sabía forjarlos con sus propias manos. Por otro lado, también me fijé en la modalidad del dibujo. Muchas veces utilizaba una técnica imitando otra, como en las ilustraciones del libro “Lautaro, joven libertador de Arauco”, de Fernando Alegría, que dan la impresión de ser xilografías. Es muy interesante, porque son juegos que él hacía, sobre todo pensando en las técnicas de impresión de la época en que trabajó”.

-En el libro se hace hincapié en uno de los aspectos más desconocidos de Coré: sus caricaturas políticas.

“Sí, y me llamó la atención porque su imagen es la de una persona apolítica. En general, a los ilustradores y las personas que se dedican a escribir o a dibujar para niños se les infantiliza, lo que es ridículo. La biografía de Coré también está infantilizada, aunque él mismo también ayudaba a eso, con su casa como de cuento, que lo hacía parecer un personaje que vivía en una burbuja. Esa era la imagen con la que yo me encontré cuando empecé a investigarlo. Pero antes de El Peneca, él dibujó en una revista que se llamaba Wikén, una revista política, una especie de Topaze. En Wikén le correspondió hacer ilustraciones de distinto tipo, pero también varias políticas, y principalmente antiimperialistas. Sus dibujos políticos más claros son sátiras del Tío Sam. Incluso hay una en la que el Tío Sam está acogotando al cóndor chileno. Entonces cuando me enteré que él, en 1941, no aceptó la invitación de Walt Disney de ir a trabajar a EE.UU. pudo haber sido porque Coré prefería la tranquilidad de su taller, pero también pudo haber sido una decisión política. Además, curiosamente, Coré habla de sus personajes como una clase, las clases imaginarias, en una época en que se habla de la lucha de clases”.

-¿Cómo surge su interés por la historieta chilena, y por especializarse en registrarla?

“Desde niño fui un gran lector de historietas. Más tarde, en los 80, con Hernán Venegas teníamos una revista que se llamaba La Castaña, en la que empecé a trabajar como guionista de tiras cómicas. Así fue como me convertí en colega, o semicolega, de los dibujantes. Y me fui dando cuenta que ellos tienen muchas historias, pero que no las iban a escribir, porque su lenguaje es gráfico y en general son quitados de bulla, pero que son historias que merecen ser investigadas y contadas. Además, me gustan mucho los libros de crónicas, o de historia, entonces empecé a revisar qué había hacia atrás. Me encontré con el libro de Ricardo Donoso “La sátira política en Chile”, que es magnífico para empezar cualquier investigación sobre el tema. Y el de Luisa Ulibarri, “Caricaturas de ayer y hoy”, que publicó por editorial Quimantú. El primero es de los años 50, el segundo de los 70, y prácticamente no había más bibliografía del tema. Así que tuve que ponerme a investigar”.

-¿Cómo ve usted la ilustración hoy en día?

“Siempre hay talentos prodigiosos. Y hay condiciones que facilitan eso, o no. Hoy, hay editores que se están atreviendo a publicar más libros de ilustración; hay subsidios estatales que permiten su producción, y más escuelas que enseñan ilustración. También existe la tecnología para hacerlo con menos esfuerzo y menos costo que antes. La situación actual es muy positiva, en comparación a antaño. Por otro lado, en el mercado editorial se ha abierto una nueva oportunidad con la novela gráfica, que ha ganado autonomía. No es un libro ilustrado, como los que hacía Coré, ni tampoco es un cómic tradicional, sino que tiene sus propias leyes. Su propia lógica literaria y estética”.

-Usted habla de actuales talentos prodigiosos. Si se lo propusiera, ¿de qué ilustrador actual haría un libro como el de Coré?

“Hay dibujantes actuales que tienen mucha experiencia, y que también eran actuales en los 60, entonces habría que hacer la distinción. Como José Palomo, por ejemplo, o Hervi o Eduardo de la Barra. Me gustan mucho Alberto Montt, Francisco Javier Olea y Marcela Trujillo. También Christiano y Asterisco tienen una gran chispa política. Pero es difícil nombrar sólo a algunos, porque ahora son muchos. Aunque esta misma dificultad evidencia que este es un muy buen momento para la ilustración chilena”.

Pablo Balzo nos recuerda que se puede ilustrar con lo que sea

Uno de mis libros favoritos del 2012. Fue un gran descubrimiento, porque permitió que ampliara mi percepción de lo que es la ilustración. El libro “No sé lo que cuento, pero sé cómo lo cuento” del ilustrador, diseñador gráfico y fotógrafo chileno Pablo Balzo nos recuerda a todos que no es necesario dibujar para poder ilustrar y que, de hecho, se puede hacer con casi cualquier cosa que se tenga a mano. Su blog (desde donde recopiló todas la imágenes de este libro) es genial. Si tienes la oportunidad de conseguir este libro, hazlo, porque vale la pena.

El Mercurio, Cultura. Jueves 3 enero 2013

El Mercurio, Cultura. Jueves 3 de enero de 2013 (clic para aumentar)

En el libro “No sé lo que cuento, pero sé cómo lo cuento”:
Ilustraciones extraordinarias grafican lo cotidiano

El diseñador gráfico, fotógrafo e ilustrador Pablo Balzo mezcló disciplinas y publicó en papel una selección de lo que subió a su blog.

Carlos Andueza 

Ilustrar no es sólo dibujar. Así lo demuestra el diseñador gráfico Pablo Balzo con su libro “No sé lo que cuento, pero sé cómo lo cuento”. La obra, coeditada por el mismo Balzo y por Plop! Galería, recoge las ilustraciones que el artista fue subiendo, desde marzo de 2011, a su blog http://www.noseloquecuento.com.

Son, en esencia, fotografías de objetos cotidianos, como llaves, candados, cajas de fósforos, e incluso verduras en escabeche. O de pequeñas esculturas hechas con madera, papel o alambre. Pero todas están acompañadas de un texto (cita, refrán, proverbio, etc.) que las transforma en algo más y las ayudan a graficar un aspecto cotidiano de la realidad.

Balzo las define como ilustraciones. “En el inconsciente colectivo la ilustración es un dibujo con lápices, al menos eso es lo que la mayoría de las personas imaginan con el término, pero a mi parecer la ilustración hace mucho tiempo que dejó de ser sólo eso”.

La inspiración proviene de todos lados, asegura Balzo, “de lo que veo, leo o escucho”, y por eso las temáticas que se retratan en el libro son tan diversas. La bulimia, por ejemplo, con una cuchara perforada; el narcisismo con un yo-yo; el cuerpo de Cristo con una corona de espinas y una marraqueta.

“Es mi manera de expresarme”, afirma el diseñador y fotógrafo. “Soy una persona muy crítica, pero soy malísimo escribiendo, por lo que el lenguaje visual es el que más me acomoda para manifestar mis inquietudes”.

Balzo admite una gran influencia de la obra del artista francés Marcel Duchamp, pero también de la “actual escena española”: del fotógrafo Chema Madoz, y de los diseñadores gráficos e ilustradores Pep Carrió e Isidro Ferrer, entre otros.

Actualmente, Pablo Balzo trabaja en lo que será su primer libro de cuentos infantiles ilustrados. “Me ha costado, ya que lo mío son las imágenes y no los textos, y esta sería la primera vez que escribo, pero avanza bien”, asegura. En tanto, la secuela de “No sé lo que cuento, pero sé cómo lo cuento” ya está terminada y próxima a ser publicada.

>> El libro está en Plop! Galería, Librería Takk, Tesauro y Catalonia.>>

Una ilustración para la revista “Diálogos” de la UC

Hola. De nuevo por aquí. Hoy les quiero mostrar la ilustración que hice para la revista on line “Diálogos”, de la Pastoral de la Universidad Católica. La idea era retratar lo absorto que a veces quedamos con la tecnología, dejando de lado lo que más importa: los seres queridos (aawww). La hice en papel y con tinta china, fue muy entretenido. Pueden hojear la revista virtual y encontrar la ilustración en la página 19. ¡Muchas gracias a la seca periodista Macarena Maldonado por invitarme a colaborar!

Fin de año en familia

Fin de año en familia

La casa de un poeta, arte juvenil y festivales fueron premiados por los Fondos Cultura 2013

Por primera vez al mediodía. Ayer se publicaron los ganadores de los Fondos Cultura y este año el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes optó por no hacerlo a las 12 de la noche. El Ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke dio una conferencia de prensa en el Café Literario de Parque Bustamante junto a un nutrido grupo de representantes de distintas disciplinas culturales. Todos los invitados eran ganadores, así que después del anuncio se quedaron a celebrar en un cóctel (la mejor parte de cubrir eventos como éste). Aquí les dejo la nota que preparé para la ocasión (con la ayuda del pulento periodista Íñigo Díaz).

El Mercurio, Cultura. Página A17. Domingo 13 de enero de 2013. (Clic para aumentar)

El Mercurio, Cultura. Página A17. Domingo 13 de enero de 2013. (Clic para aumentar)

Fondos Cultura 2013:
CASA MUSEO VICENTE HUIDOBRO RECIBE MILLONARIO FINANCIAMIENTO

Más de $148 millones obtuvo el proyecto, que destaca entre los resultados que ayer publicó el Consejo de la Cultura. Se repartieron $15 mil 573 millones entre 1.483 beneficiados.  

Carlos Andueza 

Vicente García-Huidobro Santa Cruz, nieto de Vicente Huidobro y presidente de la fundación que lleva su nombre, confirma que inaugurará la Casa Museo del poeta en marzo. El proyecto obtuvo $148.908.597 en los Fondos Cultura 2013, el mayor monto asignado en la línea de Apoyo a Organizaciones Culturales. “El financiamiento servirá para la implementación del plan de gestión y comunicación del museo, y para las terminaciones y equipamiento de la casa de Cartagena”, dice Vicente García-Huidobro.

Los resultados de los Fondos Cultura 2013 fueron publicados ayer en el sitio del Consejo de la Cultura (www.cultura.gob.cl) y en el sitio del diario La Nación (www.lanacion.cl). Este año se entregaron más de $15 mil millones, repartidos entre 1.483 proyectos seleccionados. La cifra creció en $1.165 millones respecto a 2012.

La línea de Fomento a la Lectura y la de Fomento la Industria, pertenecientes al Fondo del Libro, destinaron más de $2 mil millones a su área, en la que destacaron los festivales de reflexión en torno a la palabra y el placer de leer. Para su tercera versión, el festival Puerto de Ideas de Valparaíso recibió cerca de $50 millones, y el III Festival de Poesía a Cielo Abierto, también de Valparaíso, obtuvo $23.710.000.

En esa misma línea, las publicaciones “Pintores contemporáneos de Chile”, de la Galería de Arte Cecilia Palma, y “Chile en 1.000 fotografías” de Pehuén Editores, recibieron $10 millones y $8.300.000, respectivamente.

El anuncio de los ganadores fue realizado por el ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke en el Café Literario de Parque Bustamante, en Providencia. “Me es muy grato hacer estos anuncios, ya que el rol de los Fondos Cultura es apoyar y fomentar el desarrollo de la cultura y las artes, sin paternalismos, como impulsores de la carrera y el desarrollo”.

El secretario de Estado también destacó que “el 98,4% de las postulaciones se realizaron a través de la nueva plataforma digital, y sólo 139 proyectos fueron presentados en papel. Sin embargo, el formato tradicional seguirá abierto para las futuras versiones”, aseguró.

MÁS INFORMACIÓN EN C 20

Más música en Rapa Nui

Es un gran anhelo de la pianista clásica isleña Mahani Teave: una escuela de música para Rapa Nui. El proyecto obtuvo$14.946.000 , en la línea Emprendimiento, que permitirán dar continuidad al trabajo iniciado hace un año. La escuela funciona desperdigada por lugares de Rapa Nui. La iglesia había cedido salas de catequesis para las clases de piano, mientras el Centro Cultural de Rapa Nui facilitó una sala, donde se efectúan las clases de violín. Los recursos permitirán asegurar los honorarios de los tres profesores. “Ahora también tendremos un profesor de violoncello. La idea es crecer mucho más. Recién estamos comenzando”, dijo Teave.

La arquitectura premiada

Los arquitectos Jeannette Plaut y Marcelo Sarovic, y su oficina Constructo, se adjudicaron un total de $74.299.522para el proyecto “YAP_Constructo”. El financiamiento fue otorgado dentro de la línea de Apoyo a Organizaciones Culturales, la misma en que destacó la Casa Museo Vicente Huidobro. “YAP_Constructo” consiste en un programa anual para jóvenes arquitectos, que dirige esta oficina y que se desarrolla en alianza con el Museum of Modern Art (MoMA), de Nueva York. En su tercera edición, el programa terminará el 7 de marzo con la intervención arquitectónica “El jardín de los senderos que se bifurcan”, en el Parque Araucano.

Balmaceda Arte Joven por tres

La institución recibió financiamiento en distintos proyectos. En la línea de Fomento del Mercado para las Artes, Balmaceda Arte Joven obtuvo $19.418.000 para su proyecto “Posicionamiento de nuevos medios y comunicaciones”, y$9.512.517 para el plan “Circulación nacional de artistas destacados de las galerías de Balmaceda Arte Joven”, que tiene contemplada la itinerancia y el montaje de obras. También destacó en la línea de Coros, Orquestas y Bandas Instrumentales, ya que la Orquesta Infantil Balmaceda Tucapel Bajo recibió $7.200.000 . “Esto nos permitirá seguir trabajando por los artistas jóvenes”, dijo Felipe Mella (en la foto), su director.

Fotos en el puerto

La cuarta versión del Festival Internacional de Fotografía en Valparaíso se adjudicó $29.879.364 . “Es la primera vez que nos ganamos un fondo y será un gran apoyo para continuar haciendo el festival”, aseguró ayer su director, el fotógrafo Luis Weinstein. El evento está centrado en la circulación de producción fotográfica de relevancia nacional, de exposiciones y en la generación de redes fotográficas internacionales. Con el monto recibido se busca realizar una convocatoria nacional de proyectos y levantar el montaje de tres grandes muestras fotográficas en el Parque Cultural de Valparaíso, que se ha transformado en un concurrido espacio para esta disciplina.

Duchamp al MAC

“El arte de negar el arte” se titula la muestra de Marcel Duchamp que estará en el Museo de Arte Contemporáneo del Parque Forestal entre el 6 de junio y el 8 de septiembre. El proyecto se adjudicó $29.981.000 y comprende la exhibición de más de 50 piezas de la colección de Luisella Zignone. Curada por Stefano Ceccheto, incluye fotografías, documentos, ready-mades y una serie de piezas visuales. Además, a través de la plataforma de Anilla Cultural, el MAC desplegará un programa para estudiantes, con conferencias acerca del influyente artista moderno y diestro ajedrecista francés.

Mi ilustración para “La Transistor”

Hace un par de semanas, me animé y envié una ilustración para colaborar con “La Transistor”, un blog colectivo organizado por la talentosa Verónica Rodríguez y que reúne imágenes inspiradas en canciones. El blog es de 2009, pero solo hace un mes, más o menos, me enteré de su existencia, y cuando lo hice estaba escuchando “Enjoy the silence” de Depeche Mode, así que fue bien fácil decidir qué canción ilustrar. Espero poder colaborar de nuevo antes del fin del mundo.

"Enjoy the silence" - Depeche Mode

“Enjoy the silence” – Depeche Mode

“Words like violence 
Break the silence 
Come crashing in 
Into my little world 
Painful to me 
Pierce right through me 
Can’t you understand 
Oh my little girl 
 
All I ever wanted
All I ever needed 
Is here in my arms 
Words are very unnecessary 
They can only do harm”

Los dispares comentarios sobre la Bienal de Arquitectura 2012

El sábado recién pasado se inauguró la décimo octava Bienal de Arquitectura y Territorio en la Estación Mapocho. La exposición reúne más de 200 proyectos arquitectónicos y 23 cubículos con toda la información de las mejores escuelas de arquitectura del país. Cubrí el evento para el diario y recopilé una variedad de comentarios de los asistentes a la exposición. Los invito a leer.

El Mercurio, Cultura. Domingo 2 de diciembre 2012 (Clic para aumentar).

El Mercurio, Cultura. Domingo 2 de diciembre 2012 (Clic para aumentar).

Bienal de Arquitectura y Territorio: La gente se atreve a opinar

El público y Sebastián Gray, curador de la muestra, comentan la primera jornada. Estará abierta hasta el próximo domingo en la Estación Mapocho.  

Carlos Andueza

“Pero no me pregunte a mí, no soy arquitecto”, dijo de entrada Verónica Kort, asistente social que ayer recorría la XVIII Bienal de Arquitectura y Territorio. Luego de su evasiva, comentó: “Se presentan proyectos lindos, interesantes y sustentables, y otros que siguen con la reconstrucción posterremoto. Los arquitectos se preocupan de muchos factores; lo malo es que no son los que deciden las normas”.

La opinión de la gente y el debate público son las principales preocupaciones de esta bienal, que tiene como lema “Ciudad para ciudadanos” y que se realizará hasta el próximo domingo. Organizada por el Colegio de Arquitectos, se exhiben 237 obras arquitectónicas nacionales en 2.940 m2 de muestra y el país invitado es Colombia, que expone una selección de su propia, y reciente, Bienal de Arquitectura.

Para Sebastián Gray, arquitecto y curador del evento, el ser reacio a opinar es un problema propio del chileno. “En otros países la gente habla libremente de arquitectura y urbanismo, y esa es la invitación que hacemos”. Además, durante el primer día del evento, Gray se declaró satisfecho con la asistencia. “El resultado que veo hoy es que efectivamente hay familias con sus niños, mucha gente joven, y público que proviene de distintos ámbitos de la sociedad”. Y afirmó que esperan contar con treinta mil asistentes durante los diez días de la bienal.

El geólogo David Pacci también paseaba entre los 204 módulos de cartón en los que se levanta la muestra. “De acuerdo al eslogan del evento, debiera haber más proyectos de poblaciones o casas para la gente común y corriente. En general los proyectos están concentrados en ciertas industrias o recintos patrimoniales, muy focalizados, y no se extienden a la ciudad más común”, declaró Pacci. Camilo Vergara, estudiante de arquitectura de la U. San Sebastián, concuerda con el geólogo. “¿Qué pasa con los proyectos cotidianos más pequeños? Me gustaría verlos, pero son más anónimos”, dijo.

“La puesta en escena de la muestra está increíble, y su forma impacta desde la entrada”, afirmó Miquela Aruta, refiriéndose a los módulos de hasta 12 metros de altura que cuelgan del techo del centro cultural. La joven recorría el recinto junto a su padre, el arquitecto Enzo Aruta, quien comentó que “si bien los arquitectos no tenemos demasiada injerencia en el resultado final de la ciudad, es muy positivo y necesario que se den instancias de debate al respecto”.

Actividades destacadas

El viernes, de 9:00 a 11:00 horas, se llevará a cabo el foro “Integración social y participación”.

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